lunes, mayo 25, 2015

¿Desalinización es Solución?

La principal promesa que ofreció la Southern, a raíz de los 138 cuestionamientos al primer estudio de impacto ambiental del proyecto Tía María, es que no utilizará una sola gota de agua del Tambo. Así, construiría una planta desalinizadora en las playas de Mejía. Desafortunadamente, el proyecto afectaría la vida submarina y emplearía un exagerado uso energético.

La técnica de “ósmosis inversa” que se adoptaría para la desalinización es un proceso de alta presión que convierte el agua del mar en industrial. Consiste en la instalación de una membrana que solo permite el paso de las moléculas de agua e impide el ingreso de las más gruesas moléculas de la sal y de otros elementos inorgánicos. Al finalizar, lo que regresa al mar no solo es salmuera, sino también sustancias químicas e inorgánicas, con consecuencias muy dañinas por los ácidos acrílicos utilizados contra la calcificación y el cloro que sirve para destruir los micro-organismos (filo y zooplancton) que vienen con el agua salada. 

Estos desperdicios que se verterían al Pacífico, donde el cloro –con sustancias orgánicas– genera el venenoso hidrocarburo clorado, afectarían la riqueza hidrobiológica y la fauna marina. También perjudicaría a los pescadores artesanales de Islay, Mollendo y Matarani. Se entiende, entonces, por qué los tranquilos ciudadanos de Santa Cruz (California) destruyeron su planta desalinizadora en construcción y por qué hoy esas instalaciones parecen fortalezas. Por ello, habrá que esperar notorias innovaciones tecnológicas para eliminar las externalidades negativas de la desalinización. 

Mientras tanto, es indispensable que se haga un nuevo estudio de impacto ambiental, analizando las consecuencias que derivan de plantas desalinizadoras que ya funcionan en el país (como Cerro Lindo de Milpo). Y, como bien ha señalado el equipo de Convoca, la empresa también debe presentar un estudio de factibilidad para determinar si “la planta tendrá la capacidad para procesar el mineral que se explotará, sin que luego la minera use al agua del río”.

Además, este sistema de desalinización requiere una cantidad enorme de energía, no solo por la alta presión que insume la ósmosis, sino especialmente porque se tendrá que bombear el agua industrial hasta los 1.050 metros de altitud, donde se ubicaría la planta de lixiviación. Ese caudal sería propulsado, a base de dos bombas adicionales, por unos tubos que recorrerían unos 30 kilómetros hasta llegar a esa altura. Ahí otras dos plantas menores de ósmosis transformarían parte del líquido industrial en agua desmineralizada y, en menor medida, en agua potable. 

Así, el mayor costo variable de la desalinización correspondería a la energía, ejerciendo una tremenda presión sobre la línea de transmisión eléctrica, llevando a incrementos de precios o al racionamiento, que perjudicaría a las familias de la zona, más que a la minera. La solución consistiría en establecer una fuente de energía renovable, sean paneles solares (en los que la industria arequipeña es experta y que los israelíes usan para la desalinización) o modernos molinos de viento. Esos equipos se instalarían en las alturas de las colinas existentes entre la pila de lixiviación y el mar. Sería una valiosa contribución de la Southern. 

Ciertamente, habiendo escalado a nivel sociopolítico, la conflictividad reinante en la región ya no se puede resolver solo con discusiones y resoluciones técnicas. Y quien más cerca ha llegado a una propuesta integral a la problemática y su solución es nada menos que el Maestro José Matos Mar, en artículo publicado en este mismo diario ("Desborde Popular en Acción":  http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/desborde-popular-accion-jose-matos-mar-noticia-1811671).


P.D.: Excepto la última frase de este artículo, el resto ha sido publicado hoy en El Comercio, mayo 25, 2015; p. A20  (VER: http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/desalinizacion-solucion-jurgen-schuldt-noticia-1813548?ref=portada_opinion&ft=mod_losmas&e=nota_3). 

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Desafortunadamente, a estas horas de la noche (9 p.m.), ya no se puede responder a quienes han críticado mi artículo en el blog de El Comercio, por lo que añado una respuesta directa en lo que sigue.

Estimados comentaristas (12):

Les estoy muy agradecido y me siento muy honrado por el interés, los cuestionamientos y el tiempo que se han tomado en torno a mi artículo de hoy.

Desafortunadamente es demasiado corto el espacio aquí disponible para responderle a cada uno con precisión. De manera que, por respeto a ustedes, así como a los que han leído el texto en físico o por internet (éstos, a esta hora de la noche, ya llegan a los 2.151 lectores), les adjunto la bibliografía mínima necesaria en la que la podrán encontrar la fundamentación de lo que he afirmado en el texto (aparte de la infinidad de artículos que he consultado y que fácilmente podrían buscar en la Internet).

Debo reconocer, sin embargo, que cometí un error grave de tipeo, porque donde dice Santa Clara, debió decir Santa Cruz (detalle que Freud bien podría explicar), planta que fuera atacada en plena construcción, que hasta hoy en día siguen en lío por esa desalinizadora, la que también había sido rechazada en 2011 por referendo, como se desprende de uno de los textos incluidos en la bibliografía adjunta.


BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA UTILLIZADA:

Barreda, José. “Mashup de fuentes de energía para el Sur de Perú” (http://www.geographos.com/BLOGRAPHOS/?p=261). De Google: “Imágenes de energía eléctrica para Tía María desde Matarani”.

Cooley, Heather, Nesha Ajami y Matthew Heberger, “Key Issues in Seawater Desalination in California: Marine Impacts”. The Pacific Institute, diciembre 2013 (http://pacinst.org/publication/desal-marine-impacts/).

Cooperacción, Muqui, Frente Amplio de Defensa del Valle de Tambo y Municipalidad Distrital Dean Valdivia. Valle de Tambo-Islay: Territorio, Agua y Derechos Locales en riesgo on la minería a tajo abierto. Setiembre 2011.

Hitlzik, Michael. “Desalination plants aren´t good solution for California drought”, en: Los Angeles Times. Abril 24, 2015 (www.latimes.com/business/hiltzik/la-fi-hiltzik-20150426-column.html#page=1).

MEM, Resolución Directoral No. 392-2014-MEM/DGAAM. Lima: Ministerio de Energía y Minas, Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros, agosto 1, 2014 (www.minem.gob.pe/archivos/01_IN_806_2014_MEM_DGAAM.pdf). MEM, Informe No. 806 (adjunto al texto anterior). En ese file se incluyen textos claves, ya que es la respuesta a las observaciones del EIA original y que ahí “rebaten” minuciosamente los funcionarios del MEM..

PCM, Proyecto Minero Tía María – Diálogo e Información: absolviendo preguntas, despejando dudas y eliminando temores. PROYECTO MINERO TÍA MARÍA. Lima: Presidencia del Consejo de Ministros (y Ministerios: de Energía y Minas; del Ambiente, de Agricultura y Riego; y de Transportes y Comunicaciones). abril 2015. http://www.pcm.gob.pe/wp-content/uploads/2015/04/dossierok.pdf

Rosenfeld, David. “Conservationists push back against Desalination in California”; marzo 3, 2011.

Sauer, Hans Dieter. “Süsswasser aus dem Meer”, en: Neue Zürcher Zeitung, junio 14, 2006 (www.nzz.ch/aktuell/startseite/articlee7f5x-1.39248).


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