jueves, julio 24, 2014

«Competencia de Fondo de Pozo»




Cuando evaluamos las perspectivas de la economía peruana, al margen de los aciagos factores domésticos que vienen desacelerándola, nos limitamos a observar el desempeño del PBI de las economías que más demandan los productos primarios en los que nos hemos especializado. De donde extraemos conclusiones sobre la posible evolución económica doméstica a partir de las tendencias del valor -y particularmente de los precios- de nuestras exportaciones, especialmente de las minero-hidrocarburíferas. Esas consideraciones han llevado a la conclusión que la actual desaceleración –que se considera transitoria- es atribuible en gran medida al ralo crecimiento de la Unión Europea, China, Sudeste Asiático y EEUU.

El error que se comete cuando se realiza este tipo de pronósticos se debe al hecho que no se considera el lado de la producción global de las commodities en que destacamos como exportadores. De hacer este tipo de análisis nos encontraríamos con dos sorpresas.

De un lado, que los propios países avanzados están incrementando la producción de esos productos vitales (como el cobre y los hidrocarburos) para reducir su dependencia externa relativa y para animar sus economías, con lo que –aparte de su magro crecimiento doméstico- vienen demandando menores volúmenes de esas materias primas en el mercado internacional en general y en el peruano en particular. De otra parte, y más peligrosamente a mediano plazo, ignoramos que lo mismo viene sucediendo –y cada vez más generalizadamente- en las economías primario-exportadoras emergentes y atrasadas del África y Latinoamérica, con lo que viene aumentando la oferta mundial de los productos que nosotros exportamos. De ambos procesos, de la desaceleración de la demanda de los países desarrollados y del aumento de la oferta de los subdesarrollados, procede la caída de los precios de nuestras principales exportaciones, especialmente de las mineras.

Sirva la producción mundial de cobre como ejemplo ilustrativo de esa evolución tan perjudicial por insistir en especializarnos exageradamente en la primario-exportación. Resultado, por cierto, de nuestra ciega confianza en los «libres» mercados internacionales que efectivamente desarrollaron nuestras ventajas comparativas estáticas, en vez de buscar las de corte dinámico y de desarrollo de los mercados internos.

En la Tabla adjunta se observa que, en los cuatro años de lo que va de la presente década (2010-2013), el quantum cuprífero a escala global aumentó en 11,2% (1’800.000 toneladas). La participación del Perú en ese total ha caído paulatinamente a un magro 7,3% del total (8,1% en 2008), debido a que la producción apenas aumentó en 50.000 toneladas. En cambio, en ese cuatrienio se dieron incrementos sustanciales en varios países avanzados (reforzado por el reciclaje creciente) y en muchos emergentes y subdesarrollados, una parte de los cuales ha llevado a una desaceleración de la demanda global y la otra alimentó la acelerada expansión de la oferta global, con el consiguiente desplome relativamente reciente de los precios del cobre. Como tal, contra lo que se afirma a diario, no se trata de un fenómeno coyuntural y pasajero, sino de uno que nos amenazará a lo largo de toda esta década, especialmente por el interés y la diversificación de la inversión extranjera dirigida a explotar el mineral en zonas «nuevas», cuya mayor docilidad regulatoria está permitiéndoles obtener rendimientos mayores. 

Considerando únicamente los más importantes productores, tenemos lo siguiente: Entre las economías «avanzadas» destacan los incrementos de la producción cuprífera de Rusia (32.3%), Canadá (20%), EEUU (9,9%) y Australia (13,8%) en 570.000 toneladas (31,7% del total del cuatrienio), casi la mitad de los cuales corresponden a Rusia. Entre las «emergentes» y «subdesarrollados» destacan por su incremento relativo y/o absoluto: Chile, largamente el principal productor mundial, (4,2%, que amentó su producción en 280.000 toneladas), China (38,7%: 460.000 t), Congo (162,4%: 560.000 t), Zambia (20,3%: 140.000 t), México (84,6%: 220.000 t) y Kazakhstan (15,8%: 60.000 t), que incrementaron la producción para el mercado mundial en más de las dos terceras partes del incremento total (Véase la Tabla adjunta). 

Es este último proceso de los países «emergentes» el que nos interesa resaltar aquí, porque se trata de una tendencia que ya nos viene afectando y que nos impactará para peor a mediano y largo plazo, a medida que más y más países subdesarrollados de la exUnión Soviética, Este Asiático, África y Latinoamérica se vienen plegando a esta modalidad primario-exportadora de insertarse o ampliar su participación en la Nueva División Internacional del Trabajo

PRODUCCIÓN MUNDIAL DE COBRE, 2010-2013
(Miles de Toneladas)
País
2010
2011
2012
2013
Chile
5,420
5,420
5,430
5,700
China
1,190
1,190
1,630
1,650
Perú
1,250
1,220
1,300
1,300
Estados Unidos
1,110
1,120
1,170
1,220
Australia
870
940
958
990
Rusia
703
710
883
930
Congo Democrático
343
520
600
900
Zambia
690
715
690
830
Canadá
525
550
579
630
México
260
365
440
480
Kazajistán
380
360
424
440
Polonia
425
425
427
430
Indonesia
872
625
360
380
Resto de países
2,062
2,140
2,009
2,020
Total mundial
16,100
16,300
16,900
17,900
                                  Fuente: Elaborado a partir de http://en.wikipedia.org/wiki/Peak_copper

En relación al oro se observa una tendencia similar, comparando el lapso que va del año 2006 al 2013, en el que la producción se expandió en 17,4% ó 410 toneladas métricas (TM). Gran parte de las estrepitosas caídas en la producción de África del Sur (-127 TM), Perú (-53), EEUU (-25) e Indonesia (-25), fueron largamente compensadas por los aumentos de 440 TM por parte de: China (172 TM), México (64), Rusia (61), Colombia (50), Brasil (35), Uzbekistán (16), Canadá (16), Ghana (13) y Chile (13).

Es fácil observar que algo similar al cobre y al oro viene sucediendo con la producción mundial del petróleo, gas, plata, zinc y demás minerales que representan una parte sustancial de nuestra canasta de exportaciones.
Debido a que todas las proyecciones de corto y mediano plazo de los precios de nuestras principales exportaciones mineras tenderán a seguir cayendo a lo largo de esta década (y bastante más de lo que proyectan los organismos multilaterales). Por lo que, como consecuencia de la caída de la tasa de ganancia, no nos sorprendería que, entre otros, una serie de proyectos cupríferos se posterguen o que incluso se cancelen por tiempo indeterminado en el Perú. Tales como los que se piensa iniciar en 2015 y 2016: Constancia, Tía María, las Bambas (que ya pasó a manos chinas) y las ampliaciones de Toquepala y Cerro Verde, en las que tantas esperanzas abriga el gobierno y quienes creen en (y defienden desesperadamente) el extractivismo minero-hidrocarburífero.

Una vez más, por tanto, la excesiva concentración de nuestro aparato productivo en la primario-exportación, a pesar de los auspiciosos primeros años de bonanza, se ha convertido en un callejón sin salida. Tratándose de materias primas estratégicas, son cada vez más los proyectos que vienen surgiendo en otros países emergentes, lo que nos está conduciendo a lo que técnicamente se conoce como un proceso de «competencia de fondo de pozo». Las empresas transnacionales siguen invadiendo aceleradamente todos los espacios «fáciles» del mundo para asegurarles los recursos requeridos a las economías más desarrolladas, en el que las economías más atrasadas o que se empantanaron en la «trampa de ingresos medios» se ofrecen –sin imponer mayores condiciones- para albergar esas inversiones extranjeras para que exploten sus ingentes recursos naturales sin mayores contemplaciones. Especialmente para hacerse de los más vitales para la adecuada marcha de las economías avanzadas (cobre y petróleo).

Este proceso ya venía desplegándose en varias partes de Latinoamérica y África mientras nosotros nos dormíamos en nuestros laureles de cobrizas y doradas hojas durante veinte años, ilusionándonos en que el auge de los precios internacionales de nuestras materias primas nunca acabaría (aunque sí está acabando con preciosos recursos que nuestros nietos no entenderán cómo los vendimos a «precio huevo»). El «piloto automático» –si bien equivocadamente direccionado- fue una clara muestra de esa expectativa. La que estaba aparentemente justificada por los borbotones de divisas e impuestos que venía generando a lo largo de estos últimos años de bonanza macroeconómica y que –como recién se percatan nuestros gobernantes- fueron desaprovechados en gran medida para diversificar nuestra economía y ampliar nuestro mercado interno. 

Ahora que estamos cayendo en esa pantano-competencia, queremos escapar pataleando desesperadamente, lo que no hará sino llevarnos al fondo de pozo por insistir en la gatoparda política de implementar «cambios para que nada cambie» y que, por tanto, no es sino un intento desesperado por  asegurar el continuismo primario-exportador. Sorprendentemente, a pesar de las consecuencias a que está dando lugar la maldita maldición de los recursos naturales, los ideólogos nativos del extractivismo chato siguen impulsándolo como medio para aterrizar en el paraíso.  

En esas circunstancias nuestros gobiernos, y más aún los de nuestros competidores más recientes del hemisferio sur, están implementando acrobacias cada vez más aventuradas para atraer o incrementar la inversión extranjera directa (IED). Para ese efecto vienen reduciendo paulatina y desesperadamente las condiciones y exigencias para que ingrese o se mantenga –a toda costa- en el país la IED. Lo que nos llevará cada vez más al fondo del pantano, porque cuanto más pataleamos, más profundamente nos vamos hundiendo –acompañados por nuestros nuevos contendientes- en el abismo. 

Todo ello resultado de medidas -«paquetes» los llaman ahora- que permitirían aumentar nuestra «competitividad» espuria: liberalizar el mercado de trabajo, reducir las exigencias de las normas medioambientales, otorgar concesiones sin condiciones, recortar selectivamente y hasta exonerar  impuestos, mostrar ojos bizcos frente a la corrupción, abrir aún más la economía, privatizar la educación y la salud, contener  los aumentos de la RMV, recortar vacaciones, suavizar o eliminar toda regulación que permita bajar costos, criminalizar la protesta de todo tipo de movilización social, etc. Es decir, cancha libre para el capital foráneo, especial aunque no solamente si explotan o vienen a ocupar zonas minero-hidrocarburíferas. 

Parece un juego inteligente, pero sus actores no se percatan de la creciente competencia de otros países primario-exportadores que –en el mejor de los casos- termina en un «juego de suma-cero». Esa política que baja las vallas para la IED o instaura medidas para atraerla, también es conocida como «beggar thy neibhor policy» (política de empobrecimiento del vecino). Ésta se aplicaba entre las dos grandes guerras entre los países altamente industrializados para ganarles los mercados internacionales a sus vecinos. Entonces devaluaban el tipo de cambio y aumentaban los aranceles, uno tras otro… en un círculo vicioso en el que todos terminaron perdiendo. Se trataba, como hoy de otra manera, del célebre «dilema del prisionero» de la teoría de juegos.

De ahí que, por decir lo menos, resulta muy ingenuo creer y esperanzarse en que, gracias a las facilidades que se quieren dar a las ETNs, vendrá inversión masiva, conlo que la minería nos salvaría del fangoso atolladero al que estamos deslizándonos. Pero, por ignorar una de las principales causas de nuestra desaceleración macroeconómica, se dan manotazos de ahogado. Ahora se promulgan medidas económicas y administrativas que no son más que placebos para evitar la desaceleración y que paradójicamente nos llevarán al despeñadero. 

Finalmente, en el marco de esa pesimista visión presente, parecería surgir una tenue luz al final del túnel: la «Diversificación Productiva» propuesta por el Ministro de la Producción. Desafortunadamente, con el reciente cambio de Gabinete, no quedará sino en el papel por falta de tiempo y otros motivos, aún si recibe el respaldo político que requiere y que no parece tener. Y es que el «modelo» está enraizado profundamente en el país, económica, jurídica, política y hasta psicosocialmente. Proceso que se ha ido desenvolviendo desde la Constitución de 1993, a la que le siguieron –durante veinte años- infinidad de organizaciones e instituciones (reglas de juego) que están sirviendo como camisa de fuerza para sostener la primario-exportación. A lo que se añade la propia dinámica productiva endógena de nuestra economía extractivista, que posee mecanismos de retroalimentación que dificultan cualquier cambio de timón, especialmente por los inamovibles intereses de «los nuevos dueños» del Perú y sus aliados internos y foráneos; y, como es evidente, por la mentalidad cortoplacista (técnicamente: «descuento hiperbólico») de los políticos de todas las tiendas, lo que no abona a su favor a falta de una visión de largo plazo. 

Por ello, muy a nuestro pesar, creemos que son muy pocas las probabilidades para que se cambie de rumbo en esa ruta productivo-diversificadora y demanda-amplificadora, iniciando una transición basada en ventajas comparativas dinámicas, de rendimientos crecientes a escala y potenciada por el desarrollo del mercado doméstico. Pero, optimistas como somos, creemos en la posibilidad que en algún momento aparezca un «Cisne Negro» de los de Nassim Taleb, que ojalá no culmine –indicios no faltan- en un gobierno altamente autoritario.
NOTA: Una versión algo más breve de este texto fue publicada, bajo el título «Mala noticia: la crisis no es coyuntural», en el semanario Hildebrandt en sus Trece, julio 25, 2014; p. 15.

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CARLINCATURAS ILUSTRATIVAS DE LAS MEDIDAS PARA CAER EN EL FONDO DEL POZO: El pataleo consiste en ‘flexibilizar’ (elegante palabra) el mercado laboral y eliminar los carísimos costos que intentan suavizar los impactos medioambientales de la minería.


                             FUENTE: «Carlincaricatura», en: La República, agosto 1, 2014.




                             FUENTE: «Carlincaricatura», en: La República, julio 28, 2014.


NOTA AL MARGEN: 

LAMPADIA, con su acostumbrada lucidez, ha llamado la atención sobre este proceso (sin darse cuenta y en el sentido contrario al expuesto arriba). Dice bien, en relación a Colombia: «¿Pero qué tipo de inversiones recibe Colombia? El sector petrolero representa el 29.3%, seguido de minas y canteras con un 17.4%, la inversión en industrias manufactureras llega al 15.9%. En los últimos años ha comenzado a recibir inversión minera. Colombia prepara el terreno discutiendo la aprobación de una ley ambiental que le permita captar inversión responsable. [El lema del Ministerio del Ambiente en el Perú, debiera ser: “Estamos para que las cosas se hagan bien, no para evitar que se hagan”].». Ver: www.lampadia.com/politica/mientras-colombia-crece-el-peru-decrece-y-le-echa-la-culpa-al-cobre-a-china-y-a-los-malos-vientos

De manera que estamos avisados: Colombia es otro competidor nuestro en la batalla por evitar el fondo de pozo, con lo que caeremos juntos.

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VÉASE EL ANEXO RELACIONADO CON ESTE ARTÍCULO:       

NEO-COLONIZACIÓN DEL ÁFRICA – LA VORACIDAD CHINA Y CANADIENSE

miércoles, julio 23, 2014

ANEXO AL ARTÍCULO: «COMPETENCIA DE FONDO DE POZO Y PRIMARIO-EXPORTACIÓN»



                                                
NEO-COLONIZACIÓN DEL ÁFRICA – LA VORACIDAD CHINA Y CANADIENSE

En el proceso de competencia de fondo pozo las empresas transnacionales chinas y canadienses vienen jugando un rol decisivo, especialmente por sus inversiones minero-hidrocarburíferas. Las lecturas que siguen son ilustrativas a ese respecto. En algunos casos nos hemos tomado la liberad de recortar en algo algunos textos de los reproducidos a continuación.

“La colonización' china de África puede resultar nefasta para el medio ambiente

© REUTERS Edgar Su (febrero 20, 2014)
China es el principal socio comercial para la mayoría de los países de África: invierte en minas, pozos de petróleo e infraestructuras. En realidad, actúa peor que los colonizadores europeos en su momento, opina la primatóloga británica Jane Goodall.
                                         "En África China está haciendo simplemente lo que hicieron los colonizadores. Ellos quieren las materias primas para su crecimiento económico, igualmente que los colonizadores que iban a África y se apoderaban de sus recursos naturales, empobreciendo a la gente local (…). China es más grande y la tecnología mejoró… Es un desastre", dijo la reconocida naturalista a la agencia de noticias France-Presse.

Destacó los daños no solo sobre la población local, sino, sobre todo, al medio ambiente. Según Goodall, quien trabaja en África desde mediados del siglo pasado, la carrera china por los recursos naturales africanos afecta gravemente los hábitats naturales de la vida salvaje.

El diario '
International Business Times' estima que China asignó a los países de África un total de 150.000 millones de dólares en los últimos cinco años, entre inversiones directas, préstamos y cooperación al desarrollo. El Centro para el Desarrollo Global, un laboratorio de ideas estadounidense enfocado al desarrollo internacional, da una cifra mucho más modesta: 75.400 millones de dólares entre 2000 y 2011. Los mayores receptores de la inversión china son Nigeria, Ghana, Argelia, Etiopía, Sudán, Sudán del Sur, Mauritania, Angola, Zimbabue, Guinea Ecuatorial, Camerún, Zambia y África del Sur.

Analistas calculan que solo en
Nigeria China tiene más de 40 importantes proyectos de cooperación al desarrollo en marcha. Para hacerse una idea, uno de estos proyectos de largo plazo lanzado ya en 2006 tiene un coste estimado de 5.380 millones de dólares e implica la edificación de infraestructura "a cambio del derecho preferencial en subastas petroleras". Solo en 2013, Pekín dirigió 9.200 millones de dólares al sector energético nigeriano.

Entre otros ejemplos está la inversión de 2006 en Mauritania de un total de 4.040 millones que supuso "la exploración de petróleo, sistemas de aguas residuales, una mina de hierro y carreteras". En 2013, Zambia vio 4.000 millones de dólares procedentes de China, de los que 1.600 millones fueron para la minería.

Económicamente se trata de un beneficio mutuo para todas las partes: Pekín ve satisfecha su insaciable demanda, mientras que los países africanos crean puestos de trabajos y su PIB aumenta.

Con todo esto, la mayor preocupación de Goodall no es el negocio legítimo, sino el hecho de que China sea un mercado enorme para los colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte, lo que impulsa la caza furtiva de estos animales y ha reducido su población a niveles alarmantes. Según la cifra de
la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, solo en 2012 más de 15.000 elefantes perdieron la vida por sus colmillos en 27 Estados del continente africano y el destino principal de este contrabando de marfil ha sido China. Sin embargo, la primatóloga británica destaca que las políticas oficiales de Pekín al respecto están cambiando y aprecia sus intentos de combatir el mercado negro de este material.
Texto completo en:
http://actualidad.rt.com/economia/view/120305-china-colonia-africa-inversion
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La riqueza minera de África puede ser un trampolín para desarrollo | A. mar Dieye                            04 oct 2013

África está a punto de dar un salto importante en su desarrollo. La pobreza extrema se ha reducido, la mortalidad infantil y materna se han reducido drásticamente y la mayoría de los países han avanzado en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los ocho objetivos acordados internacionalmente para reducir la pobreza, el hambre y la enfermedad para 2015. 

Pero hará falta un tipo diferente de crecimiento –más rápido e inclusivo– a fin de mejorar las vidas de los habitantes de África en una escala mucho mayor.

En la actualidad, se da una combinación única de altos precios de las materias primas y a la vez de grandes descubrimientos de petróleo, gas y minerales, que tiene el potencial de acelerar el crecimiento y a la vez mejorar los niveles de vida en África en los años venideros, a condición de que los países africanos consigan tres objetivos.
En primer lugar, una apropiación eficaz y transparente de los ingresos procedentes de la extracción de recursos. Gran parte de los ingresos generados por la minería, el petróleo y el gas va generalmente a parar a las empresas extranjeras que proporcionan la tecnología, las capacidades técnicas y la financiación. Que los africanos se beneficien dependerá en gran medida de la eficacia de los gobiernos para aumentar sus ingresos provenientes de impuestos y regalías.

En segundo lugar, la gestión de los ingresos del petróleo, el gas y la minería también implica tomar decisiones sobre cuánto invertir ahora y cuánto ahorrar para más adelante, dado que estos recursos con el tiempo se agotarán. Cuando un país es rico, o bien puede ahorrar o bien distribuir la mayor parte de estos recursos directamente a las personas, mediante inversiones en infraestructuras, salud, educación y asimismo con la creación de capacidad humana para ofrecer estos servicios.

En tercer lugar, dado que las reservas de minerales, petróleo y gas son finitas, la economía debe expandirse progresivamente en otros sectores, como las manufacturas, la agricultura de alta productividad y los servicios de alto valor. Las inversiones son necesarias para permitir una transformación estructural de la economía, incluyendo una mayor productividad y empleos mejor remunerados. Esto es particularmente importante en África, donde hasta el 80 por ciento de las personas ocupadas –y el 85 por ciento de las mujeres– están atrapadas en una agricultura de baja productividad y servicios de bajo valor, que pagan mal o no pagan en absoluto.

Tengo todas las razones para pensar que África se embarcará en este gran avance de desarrollo, tan esperado. Nosotros en el PNUD estamos comprometidos a apoyar a la región en esta delicada transición del crecimiento a la prosperidad compartida y el aumento del bienestar.

Abdoulaye mar Dieye
Director de la Oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de África.
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CLAVE: trae noticias con datos
-Aumento de producción de oro en Burkina Faso
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China busca oro en Brasil, Venezuela, Rusia, Mongolia y Congo

Por Marion Mueller                                                                          19 de noviembre de 2010.
(OroyFinanzas.com) – La China National Gold Group Corporation (CNGGC), principal productor de oro de China, anunció que está buscando yacimientos en países como Brasil, Venezuela, Rusia, Mongolia o Congo, según informó hoy el diario oficial “China Daily”. 

CNGGC tiene previsto incrementar su capacidad de producción anual en 50 toneladas en los próximos cinco años, y hasta un 40% de ellas se producirán en el extranjero.

Du Haiqing, vicepresidente de la compañia, aseguró durante una conferencia en Tianjin al sureste de Pekín, que están buscando reservas de oro en el exterior para expandir su producción en 20 toneladas antes de finales de 2015.
“Estamos buscando yacimientos en Congo, Brasil, Rusia, Venezuela y Mongolia, y la mayoría de ellos están en las primeras fases de explotación geológica”, señaló Du a la publicación china.

China Gold International Resources Corp, subsidiaria de CNGGC y conocida anteriormente como Jinshan Gold Mines, inició el miércoles sus suscripciones para su salida en Hong Kong, con la que espera recaudar hasta  309 millones de dólares.

Según el directivo, CNGGC alcanzará este año un récord de producción pasando a 32 toneladas, en comparación con las 28 toneladas producidas en 2009, para aprovechar la alta demanda de este metal en China.
Con unos 70 yacimientos en toda China, la compañía estatal produce un 10% de la producción nacional de oro, y sus reservas alcanzarán este año 1.300 toneladas, desde las 275 que contabilizaba en 2006.
China, es el mayor productor de oro y el segundo consumidor del planeta, espera obtener una mayor producción en 2010, ya ha superado las 320 toneladas en lo que va de año.

El año pasado, la producción de oro en China aumentó un 11,3% hasta las 313,9 toneladas, un 13% del total mundial.
La demanda global de oro aumentó en el tercer trimestre del año un 12% interanual hasta las 922 toneladas, debido al incremento de consumo de economías emergentes como la India, China, Rusia y Turquía, según datos del Consejo Mundial del Oro (World Gold Council) publicados ayer.

Fuente: People’s Daily Online                                                                                       © OroyFinanzas.com
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Mineras canadienses al banquillo en Africa y el Mundo

Fuente: Elciudadano.cl                                                               12 de Agosto de 2011

Mineras canadienses al banquillo por abusos en derechos humanos y destrucción del medioambiente.
A estas transnacionales, al parecer, se les está acabando la impunidad que gozan en virtualmente en todo el mundo, esto tras la presentación de las primeras querellas en tribunales canadienses.

Las inversiones mineras canadienses en África aumentaron en gran medida en la década pasada. El continente africano recibe aproximadamente el 20% del capital de inversión minera canadiense, el que fue avaluado en el año 2009 en una cifra superior a los $20 billones de dólares.

Al igual que en otras regiones mineras, en África existen numerosas acusaciones de abusos en materia de derechos humanos y destrucción del medioambiente asociado a estas inversiones. Hace poco cinco personas murieron por disparos en disturbios ocurridos en la mina North Mara de Barrick Gold en Tanzania, y junto con esto se han dado a conocer acusaciones de abusos sexuales en el mismo lugar. La empresa Barrick reconoció que existen “sospechas fundadas” de que sus guardias de seguridad habrían cometido abusos en contra de mujeres locales.

Las empresas mineras canadienses parecen gozar de impunidad en virtualmente todos los lugares donde operan en el exterior. Esto debido a que muchos gobiernos son incapaces, o no tienen voluntad política, para regular efectivamente corporaciones transnacionales, y los sistemas de administración de justicia están trabados por innumerables circunstancias. Por lo mismo no sorprende que las víctimas de abusos por parte de estas empresas canadienses hayan puesto su mirada en Canadá.

Ésta es la jurisdicción que otorgó la personalidad jurídica a muchas compañías mineras al momento de su creación. Canadá es también la mayor fuente de capital a nivel mundial para el sector minero.

El gobierno canadiense promueve proactivamente la industria minera financiando y asegurando las operaciones en el exterior, a través de instituciones domésticas o por medio de la banca de desarrollo multilateral.
Canadá proporciona además apoyo político a las compañías mineras y promociona activamente el concepto de responsabilidad social empresarial.

El gobierno canadiense es también un importante accionista en este sector por la vía de un fondo público de pensiones cuyos activos están avaluados en $148 billones de dólares.

A la fecha, Canadá ha abdicado de su responsabilidad de gobernanza con respecto a las actividades del sector minero en el extranjero, ya sea regulando las compañías o regulando las agencias gubernamentales que las apoyan, o asumiendo iniciativas legislativas que aseguren que quienes han resultado perjudicados por las actividades de éstas, aun siendo no-nacionales, puedan demandar indemnizaciones en Canadá.

En 1997, un grupo de indígenas de Guyana inició una demanda en la Corte Superior de Justicia de Quebec. Los ciudadanos guyaneses fueron víctimas de un desastre medioambiental como consecuencia de la operación de la mina de oro Omai. La demanda basada en conductas negligentes fue presentada en Quebec, por encontrarse allí el domicilio legal del propietario mayoritario de la mina, Cambior.

Esta fue la primera demanda presentada por no-nacionales en una corte de justicia canadiense en relación a las actividades mineras de compañías canadienses en el extranjero. La Corte desestimó el caso, renunciando a ejercer jurisdicción. La decisión del juez señaló al estado de Guyana como el lugar apropiado para presentar la acción, a pesar de existir testimonios en la causa acerca de la imposibilidad del sistema de justicia de ese país para proveer a las víctimas con un juicio justo, y condenó a los demandantes al pago de las costas a la compañía. Subsecuentes demandas presentadas en Guyana fueron desestimadas, dejando a las víctimas sin reparación alguna.

El caso ‘Cambior’ implicó arrojar un vaso de agua fría en materia de litigación en Canadá con respecto a las actividades de compañías mineras canadienses en el extranjero. Potenciales demandantes fueron desalentados por este precedente judicial y la condena al pago de las costas judiciales.

Alentadas por la obtención de precios récord en minerales, las compañías mineras canadienses han experimentado un desenfrenado crecimiento a nivel mundial, pero más y más acusaciones de violaciones a los derechos humanos y daños medioambientales se levantan a su paso. Pasados más de diez años desde el caso Cambior, existe una mayor conciencia en Canadá respecto del impacto de la actividad minera a nivel global, incluida la comunidad jurídica, lo que ha llevado a algunos extranjeros a intentar nuevamente el camino judicial en busca de reparaciones.

Desde el año 2009, se han presentado ante Cortes de Justicia de Canadá cuatro demandas interpuestas en contra de mineras canadienses. La primera fue presentada en la provincia de Ontario por tres ecuatorianos quienes fueron amenazados y agredidos físicamente por fuerzas de seguridad al parecer contratadas por la empresa minera Copper Mesa.

Los demandantes interpusieron una acción por negligencia en contra de la Bolsa de Valores de Toronto (TSX) y dos directores de la compañía minera. La Corte Superior de Justicia de Ontario desestimó los argumentos con respecto al ‘deber legal de cuidado’ por parte de los demandados, desechando la idea de que esta institución o los directores corporativos tenían un vínculo con los demandantes de una entidad tal como para generar una obligación legal. La decisión fue confirmada en la apelación.

Dos casos adicionales en que los demandantes son guatemaltecos fueron presentados en Ontario en contra de la compañía Hudbay Minerals Inc.

El primer caso se basa en denuncias de que guardias de seguridad contratados por la empresa minera asesinaron a un líder indígena quien se oponía a la operación de la mina. La segunda demanda fue presentada por once mujeres indígenas quienes alegan haber sido masivamente violadas por guardias de seguridad de la compañía, oficiales de policía y de la armada al desalojar a sus familias para permitir las operaciones de la minera. La Corte Superior de Ontario debe aún decidir si tiene jurisdicción para conocer estos casos y pronunciarse respecto de las peticiones formuladas por los ciudadanos guatemaltecos.

Finalmente, el año pasado, nacionales congoleses presentaron una petición de certificación de una ‘acción pública’ ante la Corte Superior de Quebec, la misma Corte que rechazó la petición presentada por los guyaneses. La petición se basa en violaciones flagrantes a los derechos humanos ocurridas en 2004 en el poblado congolesa de Kilwa. Al menos setenta y tres civiles fueron ejecutados sumariamente cuando las Fuerzas Armadas congolesas atacaron a los residentes locales. Otros sufrieron tortura y detenciones ilegales. Una investigación de las Naciones Unidas reveló que la compañía canadiense, Anvil Mining, proveyó a la armada con aviones, vehículos, personal y comida durante el ataque.

En 2006, un fiscal militar congoleño presentó cargos de crímenes de guerra en contra de soldados congoleses implicados en los hechos. Tres ex empleados de la minera Anvil Mining fueron también sindicados como cómplices en la comisión de los crímenes. Sin embargo, la Corte Militar exculpó a todos los demandados, incluido el ex-gerente general de la subsidiaria congolesa de la compañía Anvil, Pierre Mercier, un ciudadano canadiense. Los procedimientos judiciales fueron ampliamente criticados. Louise Arbour, ex-jueza de la Corte Suprema de Canadá y la entonces Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas expresó su preocupación, tanto con el procedimiento judicial como con los resultados del mismo.

La demanda de 2010 fue presentada por sobrevivientes de los hechos ocurridos en Kilwa y familiares de las víctimas ante la Corte en Quebec. Los argumentos de los demandantes eran que la ayuda logística proporcionada por Anvil a la armada congolesa había facilitado la comisión de violaciones a los derechos humanos y por ello la compañía estaba implicada en los hechos. En concreto, los demandantes alegaban que se usaron vehículos de la compañía Anvil para transportar civiles a las afueras de la ciudad, donde luego fueron ejecutados, y que aviones arrendados por la compañía fueron usados para llevar militares a Kilwa, lugar en que fueron cometidos los crímenes.

En marzo, la empresa Anvil intentó que el caso fuese desestimado, argumentando falta de jurisdicción. Se señaló que la conexión entre Quebec y los incidentes investigados era demasiado leve como para alegar que Quebec tenía jurisdicción para resolver sobre los mismos. La compañía enfatizó, por ejemplo, que su casa matriz estaba localizada en Australia y que no existían decisiones respecto de las operaciones efectuadas en la mina Dikilushi que hubiesen sido adoptadas en Quebec. Finalmente, Anvil argumentó que en caso de considerar la Corte que tenía competencia para conocer del asunto, debía declinar resolver sobre el caso pues existían jurisdicciones más idóneas como la Republica Democrática del Congo (DRC) o Australia, tal como ya había sido resuelto en el caso Cambior.

Al mes siguiente, la Corte Superior de Quebec rechazó la petición de inadmisibilidad presentada por Anvil y decidió que tenía competencia para conocer del caso. El juez Emery estimó que “es imposible determinar si las autoridades del Congo o Australia son claramente más competentes para conocer del caso. Por lo demás, a esta altura en el proceso, todo indica que si esta Corte no conoce del asunto [...] no existiría otra posibilidad para demandar reparaciones civiles por parte de las víctimas.

La decisión de la Corte es significativa. Implica una nueva apertura por parte del poder judicial, al menos en la provincia de Quebec, al considerar casos en que los demandantes son extranjeros y los hechos acaecieron fuera de Canadá. Sin embargo, en el último capítulo de lo que promete ser un muy controversial caso, la decisión adoptada a comienzos de junio fue declarada apelable a solicitud de la compañía minera. La reciente ola de litigios en Canadá, interpuesta por demandantes foráneos, constituye un desarrollo alentador que podría eventualmente ofrecer a las víctimas reparaciones por daños sufridos y producir un efecto disuasivo de malas prácticas corporativas. Los esfuerzos efectuados para avanzar hacia la responsabilidad de corporaciones transnacionales contrastan con la situación bastante menos alentadora de otro sector transnacional: las instituciones financieras internacionales.

En 2004, con anterioridad a la masacre de Kilwa, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI) otorgó a Anvil una garantía de US$ 13,6 millones de dólares contra riesgos de guerra y disturbios civiles en el Congo. OMGI, organismo del Banco Mundial, tiene como labor facilitar inversión privada en mercados emergentes y en vías de desarrollo. La Corporación Financiera Internacional (CFI), otra agencia del Banco Mundial, efectúa una labor similar otorgando créditos a compañías privadas. Durante el año financiero 2010, OMGI y CFI otorgaron en total a las empresas mineras más de US$ 900 millones de dólares de ayuda. Dada la naturaleza multilateral de estas instituciones, las Cortes canadienses difícilmente aceptarán jurisdicción en casos que los involucren como cómplices con respecto a malas prácticas corporativas de sus clientes.

En nuestro país la situación ha sido muy diferente, ya que en diversas ocasiones organizaciones sociales y ciudadanas contrarias al proyecto Pascua Lama de la canadiense Barrick Gold, han presentado demandas de Nulidad de Derecho Público ante la Corte de Apelaciones de Santiago, para anular un decreto que permite que las empresas mineras –amparadas en el tratado minero entre Chile y Argentina- financien el sistema de Aduanas y control fronterizo de los proyectos binacionales.

Por otra parte, el recurso contra este proyecto que presentó la Comunidad Los Huascoaltinos de Vallenar fue declarado admisible por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El máximo tribunal estableció que el Estado chileno ha incurrido en presuntas violaciones a la Convención Americana de Derechos Humanos al aprobar el proyecto que la canadiense está ejecutando en nuestro país y Argentina.

Las reparaciones a víctimas de abusos por corporaciones es un tema que requiere urgente atención. Una prioridad obvia es fortalecer la institucionalidad judicial en los países en que se cometan los abusos. Sin embargo, es también muy relevante que los poderes judiciales de los países en que las multinacionales tienen su domicilio legal, como es el caso de Canadá, se declaren competentes para conocer de casos en que se alega negligencia o malas prácticas con consecuencias penales de las compañías nacionales en el extranjero, especialmente en los casos en que las víctimas carecen de otra alternativa para recibir justicia. El rol de los gobiernos donde las compañías tienen su domicilio legal al facilitar la comisión de violaciones a los derechos humanos y otras clases de abusos, debería ser examinado por cortes domésticas.

Por Karyn Keenan y Claudia Pedreros
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África: La gran reserva                                                                 Domingo, 10 Marzo 2013

Una treintena de países de ese continente trabajan desde hace cuatro años en un plan para que la minería sea el puntal que los ayude a superar la pobreza. Aquí los pasos que dan para fomentar la inversión sectorial.
Por Andrés Pozo B.


Desde agosto de 2008 que una treintena de países de África trabajan con un objetivo en común: convertir la minería en una herramienta para desarrollar sus sociedades. El diagnóstico es compartido y contundente. Pese a que países asiáticos y de otras latitudes se han beneficiado por la actividad extractiva -al darle valor a esta industria-, en sus fronteras la pobreza sigue siendo cruda, con problemas de alimentación, salud y educación.

A través de Visión Minera de África (VMA) -documento publicado en febrero de 2009 que está siendo apoyado por organismos internacionales como las Naciones Unidas- están apostando a aprovechar los recursos de esta industria para crecer en infraestructura y capital humano.

Siguiendo el modelo de países nórdicos, esperan no sólo capturar los altos precios de los commodities, sino que en algunas décadas más ser independientes de ellos. En países como Botsuana -donde hay reservas de cobre, diamantes, níquel y carbón-, se estima que el 80% de sus exportaciones viene de la minería. Situación similar se da en el Congo y Sierra Leona. En Mali, Mauritania, Mozambique o Zambia este concepto representa cerca del 50%, según el informe.

Luego de tres años de trabajo en torno a esta visión, en diciembre de 2011 dieron el segundo paso concreto de la estrategia y detectaron nueve líneas con medidas específicas para realizar en el corto y mediano plazo sobre temas como la gestión de los recursos mineros, sistemas de información geológica y minera, la construcción de capacidades institucionales y mejorar la relación con el medioambiente y comunidades, entre otros (ver recuadro). En 2012 realizaron reuniones para retroalimentarlo con organizaciones civiles, de modo que la solución sea compartida.

Estos cambios obedecen a una nueva generación de gobernantes, los que por lo menos en el África subsahariana han sido electos democráticamente.

“Ésta es la primera generación de autoridades que han sido educadas en Estados Unidos o Europa y que es gente que tiene una mirada más allá del beneficio personal y saben que para derrotar la pobreza tienen que atraer inversión extranjera, no hay otra fórmula”, explica Pablo Arancibia, senior manager de PwC.



Sin embargo, pese a las grandes reservas de minerales con que cuenta el continente y al trabajo que se realiza con esta visión, entre círculos de inversionistas hay dudas sobre si es conveniente aterrizar en esos países. Cambios regulatorios y de impuestos, así como problemas con trabajadores en distintos países son los principales inconvenientes.

“La industria conoce que la región tiene un potencial geológico enorme y donde se encuentran reservas minerales de diversos metales altamente atractivos. Sin embargo, esto no basta para convencer por completo a inversionistas y grandes compañías a financiar y desarrollar proyectos”, explican los consultores senior de CRU Group, Rolando Lay y Erik Heimlich.

Reservas & corrupción

“África es como un yacimiento, pero en el tamaño de un continente”, dice Arancibia, por las altas y variadas reservas de minerales que guardan. En ellos hay cerca del 10% de las reservas globales de petróleo, el 40% de oro y más de 80% de platino. Aunque en cantidades menos relevantes, también se encuentra cobre, níquel, aluminio y hierro, así como uranio, cobalto, bauxita, diamantes, cromita y manganeso, describen en CRU Group.

Pese al potencial, hay dudas respecto a la estabilidad. “Aunque todo el mundo está buscando tener presencia en África, nadie quiere arriesgarse demasiado para que de un momento a otro cambien las reglas del juego, como les pasó a Barrick y Antofagasta Minerals en Pakistán”, dice Arancibia.

El análisis es que aún hay problemas institucionales y de transparencia que solucionar. Dependiendo de las regiones, un inversionista se puede topar con inestabilidad política o, derechamente, con corrupción en la obtención de permisos, lo que es incompatible con firmas que deben entregar información al mercado.

En esa línea, desde CRU Group explican que hay una veintena de países que forman parte de la Extractive Industries Transparency Initiative (EITI), que promueve la transparencia en esta industria. “Iniciativas contra la corrupción, tanto en países africanos como en países inversionistas, apuntan a controlar y clarificar las exigencias que se hacen a la minería, permitiendo un mayor beneficio para los gobiernos, pero al mismo tiempo un ambiente más transparente para la inversión”, dicen los consultores.

Arancibia agrega que la corrupción ha ido descendiendo y que es un tema que está en retirada, en especial porque en países como Estados Unidos, Canadá y Europa esas malas prácticas son drásticamente sancionadas.

De todos modos, hay un desafío importante para entrar a ese continente. Según el informe de Ernst & Young, African Mining Investment Environment Survey 2011, las compañías que deseen ingresar deben cumplir dos condiciones fundamentales: primero, entender bien cómo funciona el negocio minero; y, segundo, conocer la realidad de los países. Las más de 50 naciones que componen África tienen realidades y culturas distintas. Mientras Sudáfrica y Botsuana tienen tradición minera, otras están recién partiendo.

Infraestructura, el obstáculo

Se calcula que los costos logísticos en África son 250% mayores que la media global para este concepto. Lo que empeora en países mediterráneos.

“Muchos países con alto potencial minero no tienen salida al mar, por lo que el problema de infraestructura puede ser un obstáculo importante para la exportación. Es el caso de Botsuana, donde proyectos de carbón han sido demorados mientras se asegura una manera de transportarlo”, dicen Lay y Heimlich.

A esto se suma que la inestabilidad política de los distintos países de África causaba problemas en la integración de infraestructura. Arancibia lo grafica de la siguiente manera: “Era tan rápida la rotación de gobiernos, que nadie se preocupó de la integración, entonces había trenes de trocha angosta en Mali, pero que no podían ir a un país vecino como Mauritania, porque ellos los habían desarrollado de trocha ancha”.

Los africanos están conscientes de estas deficiencias y han elaborado un plan para justamente desarrollar infraestructura a raíz de la explotación de recursos naturales. Además de constatar el déficit de carreteras y puertos, los africanos detectaron que la inversión privada en estas áreas era escasa y se concentraba en telecomunicaciones y energía. Por ejemplo, se calcula que hay 49 km de calles pavimentadas por cada 1.000 kilómetros cuadrados en el África subsahariana.

Por eso, están trabajando en un plan de inversiones para infraestructura productiva que sea una palanca para provocar el desarrollo de la infraestructura social en escuelas y viviendas, principalmente. “El desarrollo de infraestructura reduce la pobreza e incentiva el comercio”, explica el documento elaborado con este fin.

Según el informe de Ernst & Young, avanzar en infraestructura es vital para “desbloquear” el potencial minero de África.

Viejas malas prácticas

Pese a los esfuerzos gubernamentales por establecer un marco jurídico y de acción que dé estabilidad a la minería, persisten los problemas. La luz de alerta esta vez la encendió una querella presentada por más de 17.000 ex trabajadores de minas de oro de Sudáfrica durante enero. Es la demanda colectiva más grande de la que se tenga registro en ese país.
La causa común que los convoca es pedir indemnizaciones a una treintena de compañías productoras de oro porque, a raíz de las malas condiciones laborales en las que debieron desempeñarse décadas atrás, algunos de sus trabajadores padecen actualmente de silicosis, enfermedad que se ocasiona por el depósito de polvo en los pulmones. Estimaciones iniciales señalan que, de tener efecto esta acción de clase, las firmas deberían desembolsar del orden de US$ 100.000 millones a estos trabajadores. Y los querellados van en aumento.

En la industria reconocen que esto afectó especialmente a obreros de color que trabajaban en la época del apartheid, pero que no tiene que ver con condiciones laborales actuales.

Esta querella surgió después de que el tribunal constitucional de ese país cambiara el criterio que se venía utilizando y fallara a favor un caso similar al que ahora se reclama, en 2011.

La mina de diamantes Finsch en Sudáfrica de Petra Diamonds

Los problemas laborales están siendo recurrentes en el continente. El motivo principal que se alega en la actualidad es el alza salarial. El problema es que estos hechos pueden terminar con víctimas fatales. “Vemos un alto riesgo asociado a huelgas y fuertes movilizaciones en la industria para exigir mejoras en las condiciones de los trabajadores mineros de África. Cabe notar que algunos de estos hechos han terminado, lamentablemente, con serios enfrentamientos con las policías locales y varios muertos”, dicen en CRU Group.

Producto de movimientos de este tipo, se han logrado alzas de entre 10% y 14% en los sueldos de trabajadores de varias minas de cobre de Zambia. En Sudáfrica los sueldos de trabajadores del platino aumentaron 9% en 2011, mientras que en la industria del oro fue de 14%.

Esta alza en los costos de mano de obra se conjunta con la poca oferta de trabajadores capacitados. Esto es resultado de un sistema educacional con muchas deficiencias, dice Lay.

Esto ha provocado hechos que parecen anecdóticos. Según relata Arancibia, en una oportunidad conversaba con una persona que tenía exploraciones en ese continente, y su problema era que cuando el capataz de la faena se les enfermaba, se paraba la operación porque no había posibilidad de suplirlo.

De todos modos, para intentar una solución a este punto es que en octubre pasado –y como parte de la Visión Minera de África- se creó la African Mineral Skills Initiative, entre Anglo- Gold Ashanti y la comisión económica regional de las Naciones Unidas. Su objetivo es trabajar en la formación de capital humano según los requerimientos de la industria, un modelo que se utiliza en diversos países.

Se estima que el 80% de las exportaciones de Sierra Leona vienen de la minería

Top 5 Los productos exportados por Sierra Leona
Current GDP per capita of Sierra Leone grew 32% in the Sixties reaching a peak growth of 107% in the Seventies. But this proved unsustainable and it consequently shrank by 52% in the Eighties and a further 10% in the Nineties.

Las 9 líneas de acción para potenciar la minería
Aumentar los ingresos de la minería
Mientras los gobiernos buscan maximizar las rentas mineras, las empresas quieren una compensación justa por el alto riesgo que asumen. Los países africanos no han podido capturar -por diversos motivos- el ciclo de altos precios de los minerales que se inició en 2003. Una de las causas es que hay regalías generosas y mal diseñadas, que merman la recaudación del Estado.

Información geológica para apoyar la exploración y desarrollo de yacimientos
El conocimiento geológico del continente sirve para tomar mejores decisiones para el Estado y los privados y ayuda a disminuir el riesgo de las inversiones. Contar con más y mejores mapas con información geológica básica ayudaría a mejorar el proceso de negociación Estado-empresa.

Construir capacidades humanas e institucionales
Además de aumentar el capital humano (con técnicos y profesionales), hay que capacitar a parlamentarios y comunidades locales para una mejora de la relación con firmas mineras.

Potenciar minería artesanal y pequeña, viable y sostenible
Hay que regularizar y potenciar a los pequeños mineros, ya que constituyen un beneficio económico para muchas zonas del continente. Tienen puntos que se deben solucionar, como el trabajo infantil.

Buenas prácticas en relación con comunidades y stakeholders
Es necesario mejorar el entorno legal e institucional en el que se desarrolla la minería, en especial con las comunidades locales y stakeholders. Más  transparencia y participación son importantes para que la actividad sea bien entendida y no genere insatisfacción en las comunidades.

Promoción de Investigación y Desarrollo
El continente invierte muy poco en Investigación y Desarrollo (I+D), a excepción de Sudáfrica. Aumentar la inversión es una necesidad, porque es el primer paso para dar valor agregado a los minerales que se exportan.

Minería social y medioambientalmente responsable
Pese a los avances en materia social y medioambiental por parte de empresas mineras, en África esto no se ha desarrollado del todo. Se sugiere fortalecer los marcos de la evaluación ambiental de proyectos y establecer parámetros claros a acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) a fin de lograr una mejor comprensión por parte de las comunidades.

Minería como catalizador y diversificador de industrias
Deben existir redes (relación entre compañías) para que la minería sea el catalizador de otras industrias a lo largo del continente. Hasta ahora, sólo ha incentivado el transporte y la energía.

Aumentar la inversión en minería e infraestructura
La falta de inversión en infraestructura es la principal traba para desarrollar la minería en África, especialmente en transporte y energía. Aunque hay otros factores (riesgo país e inestabilidad política), la infraestructura afecta porque los yacimientos están en lugares de difícil acceso.
Inestabilidad impositiva
Según el reporte African Mining Investment Environment Survey 2011 de Ernst & Young, las tasas de impuestos sobre la renta varían entre el 20% al 40% en ese continente, dependiendo del país.

“Los tributos que enfrenta la minería en África han tendido a aumentar recientemente”, dicen Rolando Lay y Erik Heimlich, consultores senior de CRU Group. Los expertos distinguen tres causas: primero, la merma en ingresos que les significó a estos gobiernos la crisis financiera; luego, el seguir la línea de otros países como Australia que también aumentaron las cargas tributarias y, en tercer lugar, aprovechar más el boom minero.

En Zambia, por ejemplo, el royalty se dobló para situarlo en 6%. En Sudáfrica se propone introducir un 50% a las ganancias extraordinarias y 50% a las ganancias de capital en ventas de prospectos mineros. Mozambique propone suprimir la estabilidad del régimen tributario existente a las mineras.

Según explican en CRU Group, no sólo se ha buscado capturar el boom minero a través de más impuestos, sino que utilizando otros métodos. Tanzania y Guinea han puesto restricciones a la exportación de materias primas o exigencias de procesamiento local de minerales.

Sudáfrica, Zimbabue, Tanzania, Zambia y Guinea tienen exigencias de participar en la propiedad de las empresas.

“Los cambios legales o impositivos, así como los anuncios sobre potenciales modificaciones a la regulación, pueden afectar negativamente el atractivo de esta región al no garantizar la estabilidad de su institucionalidad”, dicen los expertos.

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Örebro University School of Business Economics, Thesis.
Final semester, 2013/06/0

China’s Outward Foreign Investment, 2003-2010
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China Goes Global: The Partial Power [Kindle Edition]

Most global citizens are well aware of the explosive growth of the Chinese economy. Indeed, China has famously become the "workshop of the world." Yet, while China watchers have shed much light on the country's internal dynamics--China's politics, its vast social changes, and its economic development--few have focused on how this increasingly powerful nation has become more active and assertive throughout the world. 

In China Goes Global, eminent China scholar David Shambaugh delivers the book that many have been waiting for--a sweeping account of China's growing prominence on the international stage. Thirty years ago, China's role in global affairs beyond its immediate East Asian periphery was decidedly minor and it had little geostrategic power. Today however, China's expanding economic power has allowed it to extend its reach virtually everywhere--from mineral mines in Africa, to currency markets in the West, to oilfields in the Middle East, to agribusiness in Latin America, to the factories of East Asia. Shambaugh offers an enlightening look into the manifestations of China's global presence: its extensive commercial footprint, its growing military power, its increasing cultural influence or "soft power," its diplomatic activity, and its new prominence in global governance institutions. 

But Shambaugh is no alarmist. In this balanced and well-researched volume, he argues that China's global presence is more broad than deep and that China still lacks the influence befitting a major world power--what he terms a "partial power." He draws on his decades of China-watching and his deep knowledge of the subject, and exploits a wide variety of previously untapped sources, to shed valuable light on China's current and future roles in world affairs
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9.    The Race for What's Left: The Global Scramble for the World's Last Resources [Kindle Edition]

 
From Michael Klare, the renowned expert on natural resource issues, an invaluable account of a new and dangerous global competition

The world is facing an unprecedented crisis of resource depletion—a crisis that goes beyond “peak oil” to encompass shortages of coal and uranium, copper and lithium, water and arable land. With all of the planet’s easily accessible resource deposits rapidly approaching exhaustion, the desperate hunt for supplies has become a frenzy of extreme exploration, as governments and corporations rush to stake their claim in areas previously considered too dangerous and remote. The Race for What’s Left takes us from the Arctic to war zones to deep ocean floors, from a Russian submarine planting the country’s flag on the North Pole seabed to the large-scale buying up of African farmland by Saudi Arabia, China, and other food-importing nations.

As Klare explains, this invasion of the final frontiers carries grave consequences. With resource extraction growing more complex, the environmental risks are becoming increasingly severe; the Deepwater Horizon disaster is only a preview of the dangers to come. At the same time, the intense search for dwindling supplies is igniting new border disputes, raising the likelihood of military confrontation. Inevitably, if the scouring of the globe continues on its present path, many key resources that modern industry relies upon will disappear completely. The only way out, Klare argues, is to alter our consumption patterns altogether—a crucial task that will be the greatest challenge of the coming century.
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10.  Earth Wars: The Battle for Global Resources [Kindle Edition]

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A fascinating insight into the global battle for our energy future
The global competition for scarce natural resources that pits the West against the super-hot economies of China and India, plus a clutch of other contenders including Russia, Brazil, and Indonesia, has become one of the biggest issues facing the world today. Whether it is the rare metal lithium found in salt pans in the Andes, gas from the Caspian Sea, oil off the coast of Brazil, coal from Africa's Zambezi River, or uranium from Kazakhstan, China and India are desperate to ensure the security of their future energy supplies. The same gofor food and water, as contamination and over-use take their toll, the need to provide continued access for the next generation and beyond has increased exponentially. In Earth Wars: The Battle for Global Resources, international business journalist Geoff Hiscock explores the problems, potential solutions, and inevitable tensions in this ongoing scramble for finite natural resources.

Going beyond "big power" politics to explore resource ownership and the use of innovative technology to get the most out of them, the book takes a forward-looking approach to this pressing issue. Written in clear, jargon-free language, it tells the global resources story in a fresh and engaging way that anyone can understand.
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11.  The China-Latin America Axis [Kindle Edition]

Gastón Fornés , Alan Butt Philip
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12.  Latin America Facing China: South-South Relations beyond the Washington Consensus (CEDLA Latin America Studies)

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13.  China's Expansion into the Western Hemisphere: Implications for Latin America and the United States. Autor: Riordan Roett                                 2008


With President Hu Jintao's November 2004 visit to Latin America, China signaled to the rest of the world its growing interest in the region. Many observers welcome this development, highlighting the benefits of increased trade and investment, as well as diplomatic cooperation, for both sides. But other analysts have raised concerns about the relationship's impact on Latin American competitiveness and its implications for U.S. influence in Washington's traditional backyard.

In China's Expansion into the Western Hemisphere, experts from Latin America, China, and the United States, as well as Europe, analyze the history of this triangular relationship and the motivations of each of the major players. Several chapters focus on China's growing economic ties to the region, including Latin America's role in China's search for energy resources worldwide. Other essays highlight the geopolitical implications of Chinese hemispheric policy and set recent developments in the broader context of China's role in the developing world. Together, they provide an absorbing look at a particularly sensitive aspect of China's emergence as a world power.

Contributors include Christopher Alden (London School of Economics), Robert Devlin (ECLAC), Francisco González (Johns Hopkins–SAIS), Monica Hirst (Torcuato Di Tella University), Josh Kurlantzick (Carnegie Endowment for International Peace), Xiang Lanxin (Graduate Institute of International Studies, Geneva), Luisa Palacios (Barclays), Jiang Shixue (Chinese Academy of Social Sciences), Barbara Stallings (Brown University), Juan Tokatlián (San Andrés University), and Zheng Kai (Fudan University).
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14.  China Returns to Africa: A Rising Power and a Continent Embrace  (EN LIBGEN: EPUB).

By Christopher Alden, Daniel Large and Ricardo Soares de Oliveira (eds.)
C. Hurst Publishers (2008)

Chinese-African relations became an issue of increasing importance leading up to the 2006 China-Africa Summit in Beijing. Nevertheless, academics and policymakers have largely neglected China's expanding relationship with Africa. Scholars have yet to explore the concrete ways in which Chinese actors operate in different parts of Africa, and developmental policy advisors have yet to take the political dynamics and implications of this involvement into consideration when forming policy.

China Returns to Africa addresses key issues in contemporary Chinese-African relations, examining the impact of this relationship in issues of diplomacy, trade, and development. Beginning with the assertion that China is engaged in a "scramble for Africa" and that we are now on the brink of a "new Chinese imperialism," the essays in this volume transcend narrow, media-driven concerns and offer one of the first far-ranging surveys of the consequences of China's investment in Africa
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Reviews

“Anybody interested in the continent, and in the rise of Chinese power, needs to know what is going on. The editors of this hefty volume have assembled essays by 24 academics of a dozen nationalities, who possess exceptional knowledge of China's operations in Africa. Successive chapters address such diverse subjects as the social influence of the 750,000-strong Chinese diaspora in the continent; Chinese medicine; the history of the disastrous Tanzanian railway; and, most important, the progress of Beijing's drive to buy into oil and mineral resources the length and breadth of the continent. [The book] presents an impressive and balanced study of one of the most important developments in the modern world.”
– Max Hastings, The Sunday Times

“China’s resurgence [in Africa] has to rate as one of the most striking developments of the early twenty-first century- this thorough and balanced study provides the right equipment with which to assess it.”
– Philip Snow, author of “The Star Raft: China’s encounter with Africa”

“This lively, timely and authoritative book is vital to understanding China’s expanding role in the economic and political life of Africa.”
– John Ryle, Rift Valley Institute and Bard College, NY

“This collection [provides] a much needed antidote to the hysteria that grips a great deal of recent writing about China re-engagement with the continent […] the breadth of subject matter is matched by the wide array of writers […] This volume offers an atlas to those steering through the cross-currents of the relationship.”
– The Africa Report
“Perceptive and useful […] After furnishing valuable details on China’s national economic interests and motivations in Africa, and examining its own non-interference (or ‘no ties’) policy with respect to economic assistance, the book’s focus widens to geopolitics, building a layered picture of China’s designs in Africa. [The book] provides ample analysis for readers to derive their own informed conclusions.”
– Survival

“China’s growing presence in Africa and African affairs is a much touted yet underexamined phenomenon. China Returns to Africa helps fill that gap. The editors have marshalled two dozen notable academic and policy experts to assess Chinese expansion on the continent, implications for African development, and Western perceptions. The result is 21 essays that provide an azimuth of understanding for the casual and expert observer alike […] The book does an estimable job of addressing polemic issues in an even-handed and lucid manner. […] a thoughtful book.”
– Cambridge Review of International Affairs

“This is an original, timely, and balanced interdisciplinary collection which arguably marks the start of a second wave of studies of China and Africa.”
– The Round Table

“A comprehensive overview of the topic. [The] chapters contained in this volume are illuminating, well-written, and provide great insight into the nature, scope, and implications of China’s engagement with Africa [...] an insightful collection [and] a highly recommended read, both for scholars looking for a comprehensive introduction to the China-Africa topic and for experts in search of in-depth perspectives and analysis.”
– African Affairs

“The book presents an excellent overview of the Africa-China work, deepens some core aspects, and sharpens conclusions on policy and research.”
– Journal of African History

“Although ambitious in terms of the range of material it covers, the volume succeeds in reconciling its parts into a coherent whole. It is a thoughtful attempt not only to deepen the current analyses [but also] to apply a more solid theoretical grounding to subject matter that has in the past largely been treated as exploratory research. This is an excellent read for scholars seeking a more nuanced set of perspectives regarding the nature of China-Africa relations.”
– Journal of Contemporary African Affairs
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15.  http://www.lampadia.com/lecturas-sugeridas/fukuyama-en-lo-suyo-pero-no-conoce-el-peru

LAMPADIA OPINA SOBRE UNA ENTREVISTA. PARECE QUE NO LE GUSTARON LAS OPINIONES DE FUKUYAMA:

Fukuyama en lo suyo, pero no conoce el Perú

"Los problemas del Perú son más de corte político que económico"
Entrevista a Francis Fukuyama. PhD en Ciencias Política por la Universidad de Harvard. Profesor e investigador de la Universidad de Stanford. Autor de diversos bestsellers como El fin de la Historia y el Ültimo Hombre.

Por: Martin Gallardo                                                                              (La República, 06 de Julio del 2014)

Un personaje de pequeña talla, pero gran intelecto. Accedía siempre con una amable sonrisa ante los múltiples pedidos de fotos y autógrafos. El profesor Fukuyama estuvo por nuestro país para exponer su tesis sobre el "Estado fuerte" y las reformas estructurales que Latinoamérica y el Perú necesitan para asegurar el progreso.
¿Cuál debe ser la agenda que Latinoamérica tiene que seguir para progresar en un contexto internacional tan incierto como el que atravesamos?
Latinoamérica ha evolucionado milagrosamente. Si comparas la década de los 80 con la actualidad aprecias un cambio formidable. Creo que la mayoría de los países de la región ha sido capaz de consolidar un sistema de gobierno democrático. Sin embargo, todavía hay mucho por hacer. El nuevo reto para la región es la consolidación de un Estado fuerte con una capacidad estatal eficiente.
¿A qué se refiere con un Estado fuerte?
El Estado fuerte es aquel que tiene la capacidad para garantizar a sus ciudadanos bienes públicos básicos de calidad. Es aquel que puede proporcionar educación y salud, seguridad ciudadana, cumplimiento de las leyes, instituciones transparentes e infraestructura. Solo así es que la democracia podrá sobrevivir en el largo plazo.
¿Y cómo se construye un Estado fuerte?
El primer paso es invertir en el activo más importante que tienen los Estados: sus ciudadanos. Históricamente los gobiernos con mayor nivel de calidad son los que tienen funcionarios con una alta tasa de educación y habilidades técnicas necesarias para hacer una gestión eficiente. También está la dimensión moral de los ciudadanos, ya que la corrupción es uno de los más grandes problemas que atraviesa Latinoamérica y definitivamente no se puede tener un gobierno de alta calidad si está compuesto por funcionarios corruptos. 
Entonces los Estados deben invertir en mejorar el capital humano de sus ciudadanos.
Efectivamente, pero la inversión debe ir de la mano con el establecimiento de instituciones educativas sólidas. Sin embargo, los Estados también deben preocuparse por aumentar sus ingresos fiscales porque si no poseen los recursos necesarios no será posible consolidar las instituciones.
En sus publicaciones siempre enfatiza la necesidad de mejorar la calidad del gobierno antes de extender sus funciones. ¿A qué se refiere con esto?
Cuando hablo de la calidad de los gobiernos, me refiero a la capacidad del mismo para poder implementar políticas públicas de manera efectiva. Con extensión describo el alcance y la cantidad de funciones que tiene un gobierno. Considero que si el Estado no puede satisfacer necesidades mínimas, como educación, seguridad y salud, no debería extender sus facultades. Actualmente algunos Estados modernos están realizando muchas labores técnicas, como predecir el clima, controlar el tráfico aéreo o invertir en investigación y desarrollo. Solo un gobierno de alta calidad podrá implementar de manera correcta estas políticas técnicas.
¿Qué tan extenso debe ser el gobierno?
Eso depende de las preferencias de cada sociedad. En Escandinavia los ciudadanos optaron por un amplio estado de bienestar y ellos pueden hacerlo porque la calidad de su gobierno es muy alta. Por otro lado, en los Estados Unidos la mayoría de personas no desean un gobierno extenso. Depende enteramente de las preferencias y de la calidad. Creo que toda sociedad necesita un gobierno de calidad, sin importar el tamaño.
¿Y en un país que carece de instituciones fuertes como el Perú?
No deberían extender las facultades de su gobierno sin primero consolidar sus instituciones. Antes de regular fortalezcan sus organismos reguladores y a sus instituciones públicas.
Usted se ha mostrado a favor del proceso de descentralización que se inició en el gobierno del Presidente Alejandro Toledo. ¿Esto no sería contrario con su postulado de no extender?
Si se descentraliza el poder las regiones deben tener la capacidad de utilizar el dinero eficientemente. El problema también es que no hay funcionarios regionales lo suficientemente capacitados para realizar una gestión pública eficiente.
¿Por qué cree que el Perú ha tenido un gran crecimiento económico en la última década pese a sus carencias estructurales?
El crecimiento económico peruano es gracias a China. La dependencia es su mayor vulnerabilidad ya que si China se desacelera, y es justamente lo que está pasando, ustedes se verán severamente perjudicados. [Acá Fukuyama se equivoca, pues estaría asumiendo que el Perú es igual a Chile o Australia, que nunca interrumpieron sus procesos de inversión y de producción de recursos naturales, como cuando apagamos las luces del sector privado en los años 60, 70 y 80. El Perú puede compensar con nuevos volúmenes productivos, las eventuales disminuciones del precio de sus exportaciones].
¿Afirmaría que el Perú está condenado por la “maldición” de los Recursos Naturales?
La realidad no es tan mala como en otros países. En Nigeria la maldición de los recursos naturales está tan arraigada que no ha permitido el desarrollo de instituciones estatales. Creo que ese no es el caso peruano. El problema es que la dependencia de los recursos naturales tiene el gran riesgo de valerse únicamente de sus exportaciones y no generar otro tipo de instituciones productivas. [Otra vez, no es el caso del Perú, que mientras recuperaba su sector minero, ha contribuido a la formación del sector industrial más grande, más fuerte, competitivo y exportador de nuestra historia].
El actual gobierno ha emitido un plan de diversificación productiva para fortalecer la economía peruana. ¿Esta medida le parece conveniente?
La diversificación definitivamente es necesaria. Cuando se tiene la enfermedad holandesa por ser un país exportador de materias primas y se deja de lado la exportación de productos manufacturados es vital hacer ciertas reformas. [Enfermedad que aún no ha tocado a nuestras puertas. Ese es el problema de recibir a un académico extranjero sin que, entre el aeropuerto y el centro de convenciones, hable con alguien que le dé el enfoque correcto y la perspectiva del país].
¿Qué opina del impulso a los programas sociales? ¿Cree que estos son de utilidad para mejorar la productividad al largo plazo?
No tengo tanta información sobre los resultados de los programas sociales peruanos, pero en general, si analizamos los casos de México y Brasil, considero que sí son de gran ayuda si se implementan de la manera correcta. [Lamentablemente ninguno de estos ejemplos de reparto de dinero condicionado, el nuevo hábito del asistencialismo promovido desde el Banco Mundial (Juntos en el Perú), son las recetas que debemos seguir, en vez de promover programas productivos duraderos, como el de Sierra Productiva, que están dirigidos al más grande objetivo de desarrollo económico: PROMOVER EL ACCESO DE LOS POBRES A LA ECONOMÍA DE MERCADO].
¿Cuál diría que es el mayor obstáculo del Perú?
Perú ha sido muy afortunado en esta década en lo que respecta al crecimiento económico. Creo que los problemas que tiene son más de corte político, ya que carece de instituciones sólidas y de un gobierno de calidad. Necesita invertir más en inclusión social para poder fortalecer a su clase media.
Sobre el debate actual que ha generado su colega Thomas Piketty, ¿Considera que el Capitalismo condena a la desigualdad?
A los economistas les tomará cierto tiempo corroborar la data que él ha presentado y de esta manera afirmar o cuestionar sus conclusiones. Ha realizado un magnífico trabajo recolectando información empírica, pero me parece que sus conclusiones son un tanto apresuradas.
¿Entonces el capitalismo no condenaría exactamente a vivir en un mundo desigual?
El capitalismo y la democracia se necesitan el uno al otro. Si la desigualdad alcanza un punto crítico tienes al sistema democrático que posee mecanismos para redistribuir riqueza y generar igualdad de oportunidades. El capitalismo no puede funcionar sin un sistema democrático que lo acompañe.
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