jueves, abril 09, 2009

¿Cómo salir de la Crisis?

Para remontar las múltiples recesiones por las que atravesó la economía de EEUU hay que tener presente que no bastó “ganarse la confianza” de los agentes económicos arreglando los descalabros financieros, como se cree ahora. Casi siempre la recuperación se sustentó en innovaciones en sectores como la industria manufacturera y/o el sector construcción, siempre y cuando ofrecieran elevadas tasas de ganancia, que es lo que finalmente despierta los “espíritus animales” del empresariado. Y esto solo se logra con inversiones gigantescas basadas en revoluciones tecnológicas, tal como lo reconoció Schumpeter hace más de 100 años.

El caso puede ilustrarse precisamente a partir de la crisis más larga de la posguerra, que se inició precisamente en 1945. Aunque una y otra vez se nos repite que la crisis por la que atraviesa la economía norteamericana actualmente es la más grave desde la de la Gran Depresión, un recorrido por las recesiones de EEUU en el periodo de posguerra nos dice que –de las doce recesiones por las que atravesó en los últimos 55 años- la más grave fue la que se extendió de 1945 a 1947, en que el PBI anual decreció en -1,1%, -11% y -0,9% en cada uno de esos años, a tal grado que el pico alcanzado en 1944 sólo se volvió a recuperar a principios de 1951. ¿Cómo se logró?

Aparentemente la respuesta es muy sencilla: aplicando recetas keynesianas convencionales. Y, en efecto, el crecimiento económico acelerado de ese periodo partió de la materialización del ‘Sistema de Carreteras Interestatales’, esa ambiciosa idea de Eisenhower –recogida de las famosas Autobahn alemanas- que se extendió por espacio de dos décadas, plasmándose en una red que abarcó 66.000 kilómetros de autopistas. El efecto multiplicador que generaron esas fenomenales inversiones se vertieron en suburbios residenciales, mayor demanda de automóviles, construcción de parques industriales y centros comerciales gigantescos, etc. Todo lo que permitió incrementar la productividad y las ganancias, reduciendo costos, acortando tiempos de distribución, ampliando los mercados domésticos, etc.

Todo esto viene a cuento por el hecho de que el gobierno de EEUU cree poder remontar la grave recesión actual afrontando únicamente el desastre financiero, cuando el problema es que no parecen haber ramas productivas novedosas que asegirem las ganancias necesarias para ganarse la confianza empresarial a largo plazo, como ya sucedió con las burbujas del Internet que explotó en 2001 y la hipotecaria que lo hizo en 2007. Se pensaba que las nuevas fuentes de energía, la biotecnología, la robótica, los nuevos materiales y los más amplios mercados iban a dar lugar a ese milagro. Nada de eso y, peor aún, porque la economía norteamericana se sustenta básicamente en servicios (66%), en su mayoría virtuales. En cambio, los sectores críticos tienen poca importancia y van decreciendo como porcentaje del PBI: agricultura-pesca (1,2%), minería (2%), energía (2%), construcción (4,4%) e industria manufacturera (11,7%), que deberían convertirse precisamente en las bases efectivas para asegurar un crecimiento sostenido de una economía. ¿Dónde están los empresarios schumpeterianos y la manada de inversión que permitirían sacarlos del atolladero?

1 comentarios:

LuchinG dijo...

¿Se expresaron dudas parecidas a las que tú planteas en el últiumo párrafo cuando Eisenhower aplicó esas "recetas keynesianas convencionales"?