viernes, junio 13, 2008

Pobreza e Ingesta Calórica: Nacional y por Departamentos, 2006-2007

Frente a la avalancha de guarismos de la más variada naturaleza sobre la extensión y profundidad de la pobreza en el país, conviene presentar unos elementales cuadros sintéticos para que pueda usted tener una visión panorámica de las cifras básicas en torno al tema. Nos concentraremos en las que relacionan las cifras absolutas y porcentuales de pobres (diferenciando entre los que son extremos de los demás) y el porcentaje de la población que no cubre el mínimo calórico, tal como han sido determinados por el INEI. Para lo que vamos a suponer que los datos oficiales son absolutamente confiables [1].

Ya que cualquiera puede sacar sus propias conclusiones sobre esas bases, nos limitaremos a enumerar, sin mayores comentarios, los principales resultados correspondientes al bienio 2006-2007, en que nos concentraremos en los cambios que se dieron a nivel nacional (Tabla I) y los que corresponden a cada región o departamento (Tabla II).

TABLA I: VISIÓN GLOBAL

Fuente: Datos oficiales del INEI, calculados por Farid Matuk.

Nota: AGRANDE la imagen con un CLICK


  1. La pobreza total cayó de 44,5% a 39,3%, es decir, en un apreciable 10,5% o 5,2 puntos porcentuales. Con lo que el número de pobres se redujo en 1,3 millones de personas. Pero aún subsisten algo más de 11 millones en condiciones de pobreza [2].
  2. La pobreza extrema se redujo en 13,8%, al disminuir de 16,1% a 13,7%, con lo que casi 620.000 personas salieron de esa condición; pero siguen soportándola 3,9 millones.
  3. La pobreza no extrema disminuyó 8,6%, de 28,4% de la población total a 25,6%, lo que benefició a algo más de 680.000 ciudadanos, quedando en tal situación 7,2 millones de ciudadanos.
  4. Finalmente, la población peruana que no ha logrado cubrir las necesidades calóricas normales fue de 29,9% en 2006, proporción que declinó a 28,5% en 2007, significando una caída de 3,4% (o 1,4 p.p.). Lo que querría decir que apenas 280.000 personas más que en 2006 lograron cubrir sus requerimientos alimenticios el año pasado. Sin embargo, aún algo más de 8 millones de peruanos no alcanzan a satisfacerlas.

TABLA II: PERSPECTIVA POR DEPARTAMENTOS, 2006-2007

Nota: Las cifras de déficit calórico han sido tomadas de: Farid Matuk, “Mapa del Hambre, 2006-2007”, junio 12, 2008
(http://aeperu.blogspot.com/2008/06/mapa-del-hambre-2006-2007-farid-matuk.html).

AGRANDE LA TABLA CON EL RATÓN.


Desglosando las cifras por regiones, de acuerdo al Cuadro antecedente (Tabla II), ya algo más complicado de leer, podemos decir lo siguiente (nótese que hemos ordenado los Departamentos de manera que los que albergan el mayor porcentaje de ‘pobres extremos’ en 2007 están arriba y van bajando a medida que son menos en términos relativos):

  1. Respecto a la pobreza total (sumatoria de pobres extremos y no extremos, data que no figura en el Cuadro), ha disminuido en casi todos los departamentos, excepto en Ancash (donde sube de 42 a 42,6%), Cajamarca (63,8 a 64,5%), Cusco (49,9 a 57,4%), Tacna (19,8 a 20,4%) y Tumbes (15,8 a 18,1%).

  1. En relación a los pobres extremos (PE), observamos lo siguiente:
    1. Todos los departamentos de la sierra y selva rebasan el promedio nacional de PE (del 16,1%) en 2006, excepto ‘Lima Provincias’ (6%) y Madre de Dios (4,3%); y de la costa solo La Libertad excede ese promedio. En el 2007, con una menor tasa de pobreza extrema (13,7%), se repite el cuadro anterior, pero ya no se incluye en el rubro a un solo departamento serrano (Junín). En pocas palabras, como es bien conocido, es en la sierra y la selva -y más notoriamente en las zonas rurales- donde vive la gran mayoría (relativa) de los que no poseen “el valor monetario necesario para la adquisición de una canasta de alimentos capaz de satisfacer un mínimo de necesidades nutricionales de las personas”, que es la definición de ‘pobreza extrema’ que utiliza el INEI [3].
    2. Los casos extremos de extrema pobreza (por encima del 30% de su población) se presentan en los departamentos de Huancavelica (72,3% y 66,7% en 2006 y 2007, respectivamente), Ayacucho (41,3 y 35,5%) y Huánuco (40,6 a 31,7%); en cada uno de los cuales se ha reducido en el último año. En cambio hay casos en que aumentó la PE: Pasco (de 31 a 31,5%) y Cajamarca (29 a 31%), así como en Cusco (22,8 a 27,8%). También ha aumentado la PE en departamentos en que no es muy alta la PE en términos relativos (por debajo del 7%): Lima Provincias, Moquegua, Tacna, Arequipa, Lima-Callao y Tumbes.

  1. Respecto a los pobres no extremos (25,6% en 2007), que representan un porcentaje mucho mayor que los PE (13,7%), tenemos que han aumentado –en parte por el traslado de los pobres extremos a esta categoría- en Huánuco, Puno, Apurimac, Cusco, Ancash, Lambayeque, Tacna y Tumbes.

  1. Finalmente, considerando la ingesta calórica por departamentos, podemos establecer que, a nivel nacional, se ha reducido levemente el déficit, de 29,9% a 28,5%, lo que significa que aún son más de 8 millones de peruanos los que no cubren lo necesario. Por el lado más negativo, tenemos que:
    1. El déficit calórico ha aumentado en diez de las 25 regiones, a saber: Huancavelica de 61,1 a 66,1%; Ayacucho de 37,8 a 41,8%; Pasco 50,8 a 54,6%; Cusco 24,5 a 39,3%; San Martín 20,7 a 21,3%; Lima-Provincias de 21,6 a 26,6%; Moquequa, 31 a 33,5%; Tacna 23,6 a 27,2%; e Ica 17,3 a 21,6%.
    2. Y lo que es más grave: Hay departamentos en que no solo los pobres extremos sino que todos los pobres, e incluso algunos no pobres, no llegaron a cubrir la ingesta calórica requerida. Es decir, el porcentaje de personas que no llegan a ese nivel es superior al porcentaje de pobres. En el 2006 fueron cuatro (Moquegua, Tacna, Arequipa y Madre de Dios), los que seguían en esa condición en 2007 y a los que acompañó Ica (21,6% con déficit contra 15,1% de pobres). Este último es el que más llama la atención, ya que un quinto de su población no cubre sus necesidades calóricas, cuando los pobres representan un sétimo.
    3. Como es obvio, ningún pobre extremo cubre sus necesidades calóricas en departamento alguno, por más que se los haya definido oficialmente como aquellos que cubren una canasta mínima de alimentos.
    4. En cambio los porcentajes de los pobres no extremos que no alcanzan el requerimiento calórico varía entre departamentos y llega a niveles escalofriantes [4]. A nivel nacional, un promedio de 57,8% de no pobres no llega a cubrir los requerimientos calóricos en 2007 (en 2006 eran menos: 48,5%). Más específicamente para los departamentos –en el año 2007- tenemos los siguientes porcentajes de pobres no extremos con déficit superiores al 50% (en orden decreciente de importancia), aparte de los departamentos mencionados en que ninguno cubre el requerimiento (Moquegua, Tacna, Arequipa, Madre de Dios e Ica): Tumbes (99,2%), Lima-Provincias (91%), Lima y Callao (89,9%), Pasco (72,4%), Piura (62,2), Loreto (58,1), La Libertad (56,6) y Junín (54,1).
    5. Finalmente, en varios departamentos ni siquiera todos los ‘no pobres’ cubren sus requerimientos calóricos [5]. El porcentaje de los que no viven en condiciones de pobreza (‘no pobres’) que tienen ese déficit es el siguiente para 2007: Arequipa, 16,1%; Moquegua, 10,4%; Ica, 8,7%; Tacna, 8,5% y Madre de Dios, 4,4%.

Para terminar, el diagrama de barras que sigue sintetiza gráficamente lo antedicho para el año 2007, ya que representa, para cada departamento, la cantidad de pobres en la primera columna (en violeta los pobres extremos y en rojo los no extremos) y los déficit calóricos en la segunda barra.

PARA AMPLIAR PRESIONE SOBRE LA IMAGEN


Sí, saque usted sus propias conclusiones.


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Fuente: 'Alfredo', en La República.


Fuente: "Carlín", en La República, junio 4, 2008.

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Addenda:

"HAMBRE: Estancado por ocho trimestres"

Farid Matuk

“En el caso de la construcción de los indicadores de pobreza para el periodo 2004-2007, quienes participamos en el proceso podemos dejar constancia del profesionalismo del INEI y su vocación por mejorar la calidad de las bases de datos y las metodologías para construir indicadores de pobreza que fueran robustos, consistentes y replicables”. (Javier Escobal, Peru21, junio 12, 2008).

“Así, es muy probable que una buena parte de lo avanzado en materia de mejora de ingresos y gastos de las familias peruanas durante el 2007–y que correctamente se reflejan en la caída de la pobreza medida por el lado del gasto– se haya empezado a perder en el último trimestre del año debido a los fuertes aumentos de precios de los alimentos en un contexto de altísimos precios internacionales”.

(Eduardo Zegarra, La República, junio 12, 2008).

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Hace unas semanas, la algarabía gubernamental por las cifras de la reducción de la pobreza con el respaldo institucional de la ONG Grade era contra fáctica. Evidencia colateral se acumulaba indicando que el año 2006 la pobreza se redujo artificialmente al imputar de manera poco científica los cuatro primeros meses de dicho año, mientras que la reducción de la pobreza en 2007 se redujo artificialmente al cambiar la población de referencia de 30%-50% en 2006 a 18%-58% en 2007.

Al día de hoy no se dispone de los códigos de programación para 2004, 2005, y 2006, y parcialmente para 2007. Mas allá que hace exactamente una semana se afirmó falsamente en Peru21: “La total transparencia del proceso (de medición de la pobreza) se hace evidente en la decisión del INEI de poner a disposición del público toda la información, metodologías y códigos de programación para que usuarios independientes pudiesen reproducir los resultados y criticarlos, si así lo estimaban conveniente”.

Mientras el trabajo artístico del Equipo Técnico del Comité Asesor Interinstitucional del INEI logra reducir la pobreza monetaria en 9 puntos durante dos años, se tiene que una medición física de la pobreza como es el déficit calórico indica un estancamiento absoluto en la evolución de este indicador durante el presente gobierno. Al tomar como línea de base lo dejado por la administración Toledo en el segundo trimestre de 2006.

Agrande tabla con un click del mouse.





























En síntesis, estos números nos dicen que en los últimos ocho trimestres la pobreza física esta estancada; uno de cada tres peruanos padece hambre, y que mientras en Lima Metropolitana esta cifra es de uno de cada cinco, en Provincias se duplica para pasar a dos de cada cinco.

Bagdad, junio 19, 2008.

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Fuente: 'Alfredo', en La República, junio 4, 2008 (www.larepublica.com.pe/component/option,com_humor/id,32/Itemid,654/).


[1] Digo esto porque me siento obligado a cumplir con la orden dictada por Mirko Lauer: “Nadie ha cuestionado las cifras de pobreza cuando estas eran más altas y permitían criticar a los anteriores gobiernos. Ahora que las cifras bajan, ya no valen para los más críticos. ¿Se va a necesitar un repunte fuerte de la pobreza en el país para que el INEI-BM recupere su credibilidad?” (‘Lucha Frontal contra la Cifra’, en La República, mayo 31, 2008 : www.larepublica.com.pe/component/option,com_contentant/task,view/id,223869/Itemid,0/).

[2] En ausencia de datos oficiales al respecto que sean de nuestro conocimiento, hemos asumido que la población total creció 1,35 entre mediados de 2006 y octubre de 2007.

[3] Esta es una canasta normativa de un subconjunto de todos los bienes que permiten satisfacer el mínimo calórico, mientras que el déficit calórico toma en cuenta el consumo efectivo de calorías por toda fuente. En otras palabras, la canasta es un indicador de valor monetario (cuyo deflactor deja mucho que desear), mientras que la insuficiencia calórica es un indicador de volumen.

[4] Este valor (es decir, el porcentaje de no pobres que no cubre el mínimo calórico) se obtiene de la siguiente manera: Se resta el porcentaje de pobres extremos del porcentaje de población que no cubre el requerimiento calórico; ese valor se multiplica por 100 y el resultado se divide entre el porcentaje de pobres no extremos.

[5] Se sigue el método de la nota anterior para obtener este porcentaje: del porcentaje de déficit calórico se le resta el porcentaje de pobres, cuyo resultado se multiplica por cien, lo que se divide entre el porcentaje de no pobres.